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Un proyecto como
el de la Planta de Ciclo Combinado de Boroa ha de pasar unos exigentes
requisitos
medioambientales emanados de Directivas Europeas aplicables en todos
los estados de la UE. Las
Directivas Europeas
Medioambientales incorporan
recomendaciones de organismos internacionales de reconocido prestigio,
la OMS (Organización
Mundial de la Salud) y el PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el
Medio Ambiente) entre
otros.
El resultado es que el proyecto de Boroa incorpora el proceso de Evaluación
de Impacto Ambiental como instrumento que mejor puede garantizar la
defensa del
medio ambiente y la protección de la salud de los ciudadanos.
Uno de los requisitos impuestos al proyecto de la Planta de Ciclo Combinado
de Boroa, en el condicionado de la Declaración de Impacto Ambiental
(BOE 81,
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4 Abril 2001), es
la implantación de un Plan de Vigilancia Ambiental durante la
Construcción (PVAC).
El PVAC es una importante
herramienta para controlar y
evitar las emisiones, derrames o vertidos hacia el exterior de las obras.
Para el eficaz cumplimiento de los objetivos del PVAC, éste está
dotado de un programa, unos procedimientos, un importante presupuesto
y un equipo humano responsable de
cumplir y hacer cumplir los
exigentes requisitos impuestos por las Administraciones competentes
incluida la
Municipal.
Con el PVAC se aseguran altos requisitos ambientales en una fase corta
pero crítica como es la de construcción.
Jacinto Lobo
Director General de Bizkaia Energia
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